Año nuevo, vida nueva…
¿ropa nueva?
Por: Emy Miranda
L
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| Foto: En casa de amigos, destejando el año nuevo. |
a llegada del verano no sólo
implica darle la bienvenida a un sol radiante, a una ola de altas temperaturas
y a la nueva y atractiva colección de verano, sino también da paso a la cuenta
regresiva para el nuevo año. La etapa donde realizamos un balance mental,
analizando todos esos proyectos y metas que supimos llevar a cabo, con gran
esfuerzo y dedicación, y aquellos, que de forma lamentable, quedaron en el
camino y, por ende, pendientes para una nueva etapa.
En medio de
una extenuante semana, donde todo el mundo corre para organizar una linda cena
y un cálido festejo, yo me dediqué a adquirir un nuevo outfit para recibir el
nuevo año. Para lograr este objetivo tan fashionista , recorrí varias cuadras y
visité etiquetas tales como Vete al Diablo, Desigual, Opera Prima, Nazaria,
Muaa!, entre otras. ¿Acaso soy la única persona que se compra ropa, no por el
hecho de verse radiante y con un look totalmente renovado, sino para encarar la
flamante etapa, que viene acompañada por infinitos proyectos personales,
laborales y sentimentales?
En el ámbito
femenino, parece que también es así, ya que varias amigas mías (¡y tantas
mujeres argentinas!) se toman su debido tiempo para elegir la ropa interior
indicada para utilizar minutos antes del brindis. ¿Y son sólo las mujeres?
Algunos como
yo, compran grandes pilas de indumentaria y se visten con los mejores zapatos
que poseen las tiendas, otras prefieren el intercambio de nuevas bombachas, en
color rosa o blanco, mientras que otros, como mi hermano Marcos y mi mejor
amigo Steve, estrenan una nueva e independiente vida en el corazón del Barrio
Chino de Capital Federal, ubicado en Belgrano.
Si bien se
trata de indumentaria y bienes raíces, todo pareciera girar en torno a
acompañar la llegada de un supuesto y prometedor año, con la adquisición de
algo nuevo. Y no importa de qué valioso objeto se trate, sabemos que
triunfamos, u obtenemos una plena seguridad en nosotros mismos, cuando lo
tenemos en nuestras manos.
En definitiva,
lo que pude deducir, en un medio de una ciudad donde parece que los días poseen
menos de veinticuatro horas, y a la hipótesis que llegué, luego de observar el
comportamiento de la gente allegada y mi círculo de amigos, es que no importa
cuántos los “fracasos” sentimentales o
económicos hayamos padecido a lo largo de los 365 que componen el año, lo más
importante es renovarse y lograr estar bien con nuestro “yo” interno para
encara de forma positiva el siguiente periodo.
Ahora, sin más
demora, me despido para ordenar mi armario, hacer un gran espacio, y darle la
bienvenida a mis nuevas camisas. Chin-Chin!

Hola Emy...espero que hallas pasado un muy lindo año nuevo...estas muy lindo vestido en la foto emy!...bueno,en fin,muy buena columna,hasta el miércoles que viene...Besitos
ResponderEliminarSofí! Te deseo un feliz año para vos también por ser una de mis lectoras más fieles =) Espero que, si algún día publico mi libro, tenerte entre el público presente! Un gran saludo!!
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