miércoles, 8 de enero de 2014

Sin claridad en el armario

Moda a la luz de las velas

Por: Emy Miranda

C
Foto: Outfit de la cita.
on temperaturas tan altas y desmedidas como las que padecimos varios porteños de la ciudad, en la última semana, es muy común que, como consecuencia de dicho fenómeno climatológico, se produzcan sofocantes cortes de luz. Hace algunos días, en medio de una calurosa noche, y mientras revisaba mi armario de principio a fin con el objetivo de ultimar detalles para mi cita con “el chico de ojos café”, me convertí en una víctima más de Edenor.

En cuestión de segundos, y luego de la rápida amenaza de algunos parpadeos de luz, todos mis coloridos outfits quedaron a oscuras y ya no pude distinguirlos. Me quedé atónico. Y no por temerle a la oscuridad sino por una idea aún más escalofriante: tenía una importante salida con una persona muy especial para mí y no podía distinguir que ropa y zapatos eran los adecuados para utilizar en mi larga jornada.

Aún peor, una idea sacudió mi cabeza: aunque consiguiera las velas necesarias para alumbrar mi hermoso closet ¿cómo lograría que mi secador de pelo o planchita funcionara para realizarme un lindo peinado? ¡Son esos momentos de crisis donde uno desea que todo funcione a pilas o baterías! La única solución era que la luz, ah
ora algo tan preciado como un reluciente par de zapatos de Ricky Sarkany, volviera en la mañana siguiente.

No obstante, no podía quedarme con los brazos cruzados y dejar toda la fortuna de mi romántica cita en manos de un destino bastante azaroso e incierto.  Tomé cartas en el asunto y, con la ayuda de un paquete y medio de velas, armé todo el conjunto de ropa.

Foto: Conjunto de velas para alumbrar mi armario.
A la mañana siguiente, mi cabello, como no podía ser de otra manera, era un desastre. Remolinos por acá y nudos por otros lados… ¡Un verdadero batido! Afortunadamente, siempre cuento con mi “botiquín” de belleza para utilizarlo en aquellos casos de extreme urgencia. Utilicé crema para peinar para desenredar mi pelo y luego de darle la forma adecuada, lo selle con fijador. Resultado: logré verme muy presentable.


Tal y como lo predije, la luz volvió… luego de un día y medio. Sin embargo, no fue indispensable para lograr un espléndido look. La cita fue una de las mejores y él ni siquiera notó algo diferente en mí.  Quizás lo mejor de tener un estilo propio, muy bien definido, es tener un porte y personalidad que te destacan aún cuando no contás con las mejores herramientas para embellecerte.

2 comentarios:

  1. Hola Emy!,es HORRIBLE estar sin luz,sobre todo en verano,a mi uno o dos días antes de año nuevo,osea,esos días de 40 grados,se me corto la luz tipo 8 de la noche y estuve sin luz TODA la noche y no sabes,fue un infierno,no se me pasaba mas la hora,encima mi perrita salchicha,lila, cuando se corta la luz le da miedo y la tuve que hacer dormir con migo y,resumiendo,no pude dormir nada de nada...bueno en fin,muy buena columna,estas vestido divino en la foto♥hasta el miércoles que viene♥besitos♥♥♥

    ResponderEliminar
  2. Hola Sofí! Me reí mucho con tu anécdota! jaja gracias por compartirla =) Me encantan los perros salchichas a mí también ♥ Son divinos! Demoré en responderte porque no estuve en casa. Acabo de subir mi nueva columna, ojalá te guste =) Besos!

    ResponderEliminar