jueves, 2 de enero de 2014

¡Renovarse es vivir!

Año nuevo, vida nueva… ¿ropa nueva?

Por: Emy Miranda

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Foto: En casa de amigos, destejando el año nuevo.
a llegada del verano no sólo implica darle la bienvenida a un sol radiante, a una ola de altas temperaturas y a la nueva y atractiva colección de verano, sino también da paso a la cuenta regresiva para el nuevo año. La etapa donde realizamos un balance mental, analizando todos esos proyectos y metas que supimos llevar a cabo, con gran esfuerzo y dedicación, y aquellos, que de forma lamentable, quedaron en el camino y, por ende, pendientes para una nueva etapa.

En medio de una extenuante semana, donde todo el mundo corre para organizar una linda cena y un cálido festejo, yo me dediqué a adquirir un nuevo outfit para recibir el nuevo año. Para lograr este objetivo tan fashionista , recorrí varias cuadras y visité etiquetas tales como Vete al Diablo, Desigual, Opera Prima, Nazaria, Muaa!, entre otras. ¿Acaso soy la única persona que se compra ropa, no por el hecho de verse radiante y con un look totalmente renovado, sino para encarar la flamante etapa, que viene acompañada por infinitos proyectos personales, laborales y sentimentales?

En el ámbito femenino, parece que también es así, ya que varias amigas mías (¡y tantas mujeres argentinas!) se toman su debido tiempo para elegir la ropa interior indicada para utilizar minutos antes del brindis. ¿Y son sólo las mujeres?

Algunos como yo, compran grandes pilas de indumentaria y se visten con los mejores zapatos que poseen las tiendas, otras prefieren el intercambio de nuevas bombachas, en color rosa o blanco, mientras que otros, como mi hermano Marcos y mi mejor amigo Steve, estrenan una nueva e independiente vida en el corazón del Barrio Chino de Capital Federal, ubicado en Belgrano.

Si bien se trata de indumentaria y bienes raíces, todo pareciera girar en torno a acompañar la llegada de un supuesto y prometedor año, con la adquisición de algo nuevo. Y no importa de qué valioso objeto se trate, sabemos que triunfamos, u obtenemos una plena seguridad en nosotros mismos, cuando lo tenemos en nuestras manos.

En definitiva, lo que pude deducir, en un medio de una ciudad donde parece que los días poseen menos de veinticuatro horas, y a la hipótesis que llegué, luego de observar el comportamiento de la gente allegada y mi círculo de amigos, es que no importa cuántos  los “fracasos” sentimentales o económicos hayamos padecido a lo largo de los 365 que componen el año, lo más importante es renovarse y lograr estar bien con nuestro “yo” interno para encara de forma positiva el siguiente periodo.


Ahora, sin más demora, me despido para ordenar mi armario, hacer un gran espacio, y darle la bienvenida a mis nuevas camisas. Chin-Chin!

2 comentarios:

  1. Hola Emy...espero que hallas pasado un muy lindo año nuevo...estas muy lindo vestido en la foto emy!...bueno,en fin,muy buena columna,hasta el miércoles que viene...Besitos

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    1. Sofí! Te deseo un feliz año para vos también por ser una de mis lectoras más fieles =) Espero que, si algún día publico mi libro, tenerte entre el público presente! Un gran saludo!!

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